Santuario verde

La nueva normalidad no solo trajo ideas renovadas, también permitió una revolución colectiva de pensamientos, emociones y gustos diversos por experimentar otras formas de ver el mundo, hay una tendencia que está en ascenso a la hora de conocer lugares, las culturas ancestrales, los paisajes megadiversos y una variedad de atractivos que se pueden recorrer a menor costo, incitando a desplazarse por destinos nacionales que antes no eran considerados por los viajeros, cargarse una maleta y elegir un medio de transporte apropiado para desplazarse entre los destinos nacionales y locales, son algunas nuevas formas que se vienen imponiendo a la hora de viajar.

Una flor que se funde entre el agua y el viento en el parque natural la Paya, refleja el colorido y vasto territorio que alberga la amazonía colombiana en el departamento del Putumayo, mientras en la mayor parte del país es una proeza observar guacamayas en su hábitat natural, en las Ceibas Leguizameñas se posan como dueñas y señoras del territorio, sus colores intensos, amarillo, azul y rojo como la bandera colombiana, se ondean entre los atardeceres propios de esta región, donde la fauna silvestre aún se conserva en su estado natural, es muy común encontrar en medio del bosque o el alto del rio san juan en Puerto Caicedo, los comederos o salados ricos en calcio, magnesio y sodio, convirtiéndose en punto de abastecimiento para diferentes especies, que acuden a proveerse de estos importantes minerales. Dentro de las fuentes principales de riqueza faunística se encuentra el río Caucayá, que baña parte del municipio de Puerto Leguízamo, un sitio ideal para observar el delfín rosado y el pirarucú, considerado el pez más grande de agua dulce.

Este territorio es uno de los más megadiversos del país por su ubicación geográfica dentro del macizo y el pie de monte andino amazónico, aquí confluyen varias fuentes de agua que desembocan en el majestuoso río Putumayo. Este ecosistema genera diversidad de especies en los trece municipios que lo componen, el municipio de Orito con su santuario de fauna Ingi Ande es bañado por el río que lleva su nombre, así mismo el Guamuéz, fuente fluvial del municipio de la hormiga, y más al sur, el río San Miguel que sirve de frontera entre Colombia y Ecuador, este líquido preciado y codiciado por muchos países es sin duda la mayor riqueza que posee este territorio.

Donde hay agua, hay vida, y estas fuentes proveen de alimentos a sus moradores albergando a la vez muchas especies en sus recorridos. A medida que la geografía cambia, el paisaje se vuelve más diverso, es así como en el medio Putumayo se encuentra el parque nacional Serranía de los Churumbelos, que, con sus formas onduladas, aloja especies de aves como el gorrión montes y el cacique candela, mamíferos como la danta de montaña, el oso andino, variedad de primates y algunos venados que se pueden observar en las partes más altas.

Los municipios de Mocoa y Villagarzón son los más visitados por tener variedad de rutas para observar aves, el trabajo que han venido adelantando algunas asociaciones de turismo y de investigación, ha sido de gran importancia a la hora de identificar especies, que son apetecidas por turistas o biólogos para realizar exploraciones científicas, además que es muy estratégico porque se pueden observar mamíferos, insectos y mariposas, de climas fríos, templados y cálidos en un trayecto muy corto.

Camino hacia el alto Putumayo necesariamente hay que pasar por un santuario de fauna y flora, considerado como una de las diez mejores rutas de avistamiento de aves de Colombia, la vía que conduce de Mocoa a Pasto se ha venido posicionando como un atractivo para investigación y observación de aves, con más de ochenta kilómetros de paisaje verde y húmedo, ideal para albergar diversidad de especies animales y vegetales.

Llegando a los municipios de San Francisco, Sibundoy, Colón y Santiago, es inevitable dejarse arropar por la brisa fría de las cordilleras, para muchos visitantes es un lugar privilegiado, no solo por la amabilidad y bondad de su gente, sino por sus paisajes húmedos que permiten variedad de orquídeas y colibríes, es común encontrarse con venados y algunas aves difíciles de observar en otras latitudes, como la cotinga de páramo y la tangara de montaña.

Desde la gran Ceiba de Puerto Leguízamo a lo más frío del páramo, el departamento del Putumayo alberga gran diversidad de flora y fauna silvestre en todas sus formas, colores y manifestaciones.

Autor: Leonel Morales

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